La Flacidez y la Mesoterapia
Flacidez
En primer lugar debemos diferenciar la
flacidez muscular de la
flacidez dérmica.
Los
tratamientos son completamente diferentes.

Para la
flacidez muscular es fundamental el ejercicio aeróbico para lograr la hipertrofia del músculo tanto abdominales, glúteos o de los miembros. Y como complemento de estética debemos poner énfasis en las corrientes rusas (por lo menos 2 veces por semana) para lograr aumentar el tono muscular.
Cuando se trata de
flacidez dérmica podemos combinar principalmente radiofrecuencia para lograr una generosa y duradera producción de colágeno que tense la piel. Acompañado esto con
mesoterapia tensora con DMAE, Laureth y conyoctyl y apoyo domiciliario con cremas que contengan estos principios activos.
Más información sobre la Flacidez y la Mesoterapia.
"La
flacidez se acrecienta o se hace más evidente después de los 30 años. "Aunque hay personas que genéticamente están más predispuestas que otras al debilitamiento de los músculos, el principal origen es la vida sedentaria, que con el correr de los años se transforma en falta de tonicidad muscular.”
Por eso, los expertos coinciden en que la principal arma de contrataque es la gimnasia. "Los ejercicios aeróbicos son los más recomendados para este caso. A las mujeres que no están acostumbradas a la gym, les conviene comenzar a caminar tres veces por semana durante media hora", explica el nutricionista y deportólogo Juan Palombo, coordinador del departamento de nutrición y actividad física del Hospital de Clínicas.
Como segundo paso, aconseja seguir con ejercicios de fuerza, como levantamiento de pesas: hay que empezar con poco peso e ir aumentando paulatinamente.
¿En cuánto tiempo se ven los resultados?
"Como mínimo, en seis meses, siempre y cuando la actividad se acompañe con una dieta equilibrada. De nada sirve hacer gimnasia, si después se consumen alimentos calóricos", aclara Palombo. Por eso, lo principal es acompañar la gym con una alimentación libre de tóxicos, rica en frutas y verduras, e ingerir mucha agua.
La efectividad de las cremas
Aunque no combaten la
flacidez, los productos reafirmantes acompañan al
tratamiento. ¿El motivo? La piel no hace gimnasia. Y si bien los músculos pueden tensarse con los ejercicios, la dermis puede aflojarse debido al descenso de peso. "Que quede claro: las cremas y los productos reafirmantes no eliminan la
flacidez, porque no llegan a penetrar tan profundamente, pero sí provocan una mejoría en la piel", puntualiza la médica esteticista Alejandra Peredo. Los productos que se recomiendan deben ser ricos en extractos vegetales y vitaminas E, C y A. "El último descubrimiento para mejorar la elasticidad es un complejo vegetal que contiene silicio orgánico, llamado firmness complex. No sólo mejora la turgencia de la piel sino que también la repara a largo plazo", asegura Marcelo Futerman, bioquímico de Cientific.
Donde la gimnasia no llega
La aparatología y las distintas técnicas de gabinete ayudan a afirmar aquellas zonas donde la ejercicios físicos y la dieta se rebelan. "Los más conocidos son los contractores musculares, un tipo de gimnasia pasiva. Trabajan con electrodos que emanan corriente. Se colocan en la zona que se desea afirmar. Después de un mes y medio (en dos sesiones semanales) se empiezan a ver los resultados", dice Peredo. La última innovación en este terreno también incluye calor. "Se trata de electrodos que, además de tonificar el músculo, queman grasas", explica la médica Szlazer.
Otra técnica que los especialistas suelen recomendar es la
mesoterapia. "Sos inyecciones de distintos fármacos que el médico selecciona de acuerdo a cada necesidad. A diferencia de otros métodos, éste logra llegar a las capas más profundas de la piel y mejora tanto el tono muscular como el dérmico", concluye Peredo. Para ver mejorías es necesario realizar 8 sesiones en total.
Llegar al quirófano
Las cirugías que se utilizan para los casos más leves son las lipoaspiraciones ultrasónicas o superficiales. "Sirven para extraer la grasa localizada. Se realizan con anestesia local y el postoperatorio exige reposo durante una semana. Luego se necesita un mes para ir incorporando los movimientos habituales. La cicatriz es muy leve", explica el doctor Jorge Patané, jefe del servicio de cirugía estética y reparadora del Hospital Fernández. También aclara que esta práctica se utiliza en el abdomen, la cadera, los muslos y los brazos. Para los casos más graves (donde además de extraer
grasa también hay que retirar piel), se acude a la dermolipectomía. "En esta intervención se utiliza anestesia general y la cicatriz es mucho mayor", afirma el cirujano.
Aunque cueste tiempo y esfuerzo, la primera solución pasa por empezar a moverse.
Fuente: Diario Clarin