Adiposidad Localizada
¿Qué es la adiposidad localizada?
Cuando existe un incremento de tejido graso (adipositos) en tamaño y número puede hablarse de
adiposidad.
Podría ser recomendable iniciar un control adecuado de la ingesta de grasas en aquellas niñas o niños que pueden llegar a desarrollar la
adiposidad por sus antecedentes familiares.
Puede presentarse sola o de la mano de la archienemiga
celulitis. En esos casos el tratamiento requerirá más tiempo ya que la
celulitis avanza a gran velocidad cuando tiene un terreno tan propicio para su desarrollo.
¿Qué hay de nuevo para tratar la adiposidad localizada?
Microcorrientes inducidas: Es un método basado en el uso de un aparato que trabaja con múltiples microcorrientes y es recomendado en aquellas pacientes que presentan
adiposidad y
celulitis o
flacidez.
Esta metodología tiene la ventaja de poder encarar varios
tratamientos al mismo tiempo con una sola máquina y consiste en la conexión de una serie de electrodos al aparato generador de corrientes específicas, permitiendo la llegada de varios tipos de ondas que ejercen la lipólisis de manera no traumática.
Dos sesiones semanales durante tres meses serán suficientes, pero siempre dependerá de cada caso particular.
Termoterapia:
Esta metodología relacionada con la
mesoterapia está basada en el calor que se origina a través de unas bandas siliconadas que envuelven a la paciente de manera localizada.
En su interior estas bandas contienen tubos que emiten ondas de alta frecuencia. Una vez que la zona a tratar ha sido cubierta la temperatura de las bandas es elevada por encima de la corporal dos o tres grados. Este es un
tratamiento tolerable e indoloro que aumenta la actividad metabólica de las células entre un doscientos y trescientos por ciento, causando la eliminación de líquidos y reduciendo la
adiposidad.
Cada sesión lleva cuarenta v cinco minutos y los resultados son inmediatos. Debe aplicarse con una frecuencia de una o dos veces semanales durante un periodo no menor a tres meses.
Es un procedimiento que se realiza en la zona facial y cuello, es la
mesoterapia facial.
A través del tiempo y con las agresiones externas como la radiación solar, contaminación ambiental, viento, frío y con las agresiones que nosotros mismos producimos a nuestro cuerpo como el tabaquismo, la falta de un correcto descanso, la mala alimentación, la piel y en especial la piel del rostro se resiente y va envejeciendo.
El mesolifting aporta a la dermis los nutrientes, hormonas y vitaminas que va perdiendo y con la utilización de sustancias específicas mejora la flaccidez cutánea y del cuello así como relaja la zona de entrecejo, frente y patas de gallo.
El resultado es una piel más lozana, de aspecto más juvenil y una disminución evidente de la
flacidez y las
arrugas faciales.
También aporta una hidratación intensa y mejora la micro circulación por lo que aumenta el aporte de oxigeno esencial para el correcto funcionamiento de las células y drena las toxinas que se van acumulando a lo largo del día.
Se pueden aportar drogas antioxidantes muy útiles en aquellas pacientes fumadoras, pues inhiben los radicales libres que se forman y que son responsables del envejecimiento celular.
Las sesiones de
mesoterapia facial duran 15 minutos, 1 ves a la semana y en total se realizan 8.
La paciente puede integrarse inmediatamente a su labor habitual.